Approche tissulaire de l'ostéopathie

¿ Herederos de Still en el ser o en el tener ?

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Expansión - retracción

Este intercambio permite a la célula sentirse existir como individuo… Para que la sensación exista, se necesita que haya un cambio. Que este cambio se produzca hacia el exterior o el interior importa poco, simplemente se necesita que exista. La alternancia de eflujo y de influjo manifiesta o crea el intercambio y permite a la estructura viva saber que existe, mientras mantiene una cierta conservación de la energía. La consciencia se mantiene por esta alternancia: « Consciencia y respiración se confunden : se hacen uno. » (de Smedt en Le Nouvel, 2001, 10.) Como cualquier fenómeno alternativo, tiende a organizarse y a estabilizarse según un ritmo. Este intercambio crea igualmente un ciclo* de movimiento alternativo de expansión/retracción en el seno de la célula. La célula puede así, ser considerada como un convertidor : convierte el intercambio o la comunicación en movimiento. Así, de la inmovilidad nace el movimiento.

A propósito de esto, aquí está lo que escribió Thomas F. Schooley, alumno cercano  de Sutherland: « Si cualquier fragmento de materia está en movimiento y si cualquier movimiento es fluctuante en su fase primaria, al estar compuesta la fluctuación por dos ciclos, uno expansivo y el otro contráctil, entonces la fluctuación es rítmica. Si una fase está originada por la otra, entonces debe de haber un intercambio de factor de energía entre las dos fases de la fluctuación, puesto que el movimiento demanda energía para producirse. Si la fluctuación aparece en cualquier fragmento de materia, debe existir un punto central a partir del cual ésta se origina y entonces, en este punto, no hay movimiento y puede llamarse fulcro. De este modo, debe existir un fulcro para cada átomo, cada molécula, cada porción de materia. » (Schooley, 1951, 72-73 y Magoun, 2000, 102-103.)