Approche tissulaire de l'ostéopathie

¿ Herederos de Still en el ser o en el tener ?

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Organización

Es un truismo decir que el cuerpo es un sistema organizado. Esta constatación es la que condujo a Still a concebirlo como creado por un Gran Arquitecto : « Cada trazo del Maestro Arquitecto del Universo, determina una prueba de inteligencia, y Su obra es absoluta. » (Still, 1998, 258.) Sin embargo, lo que nos interesa aquí no es tanto el diseñador, sino la manera en la cual el sistema está organizado, ya que la organización parece ser una palabra clave de la evolución.

Estructura y función

Haciendo frente a la pulsión de supervivencia, fundamental para cualquier organismo vivo, en general se considera la constitución de los diferentes tipos de tejidos y de órganos como la respuesta a las necesidades experimentadas por los sistemas vivos conforme a su evolución y su “ complejificación ”. Con cada incremento del grado de complejidad, aparecieron nuevos problemas para los cuales ha sido necesario encontrar soluciones tan urgentes como eficaces. Igualmente se puede suponer que en cada etapa, numerosas soluciones han sido probadas antes de que la adecuada surja y prevalezca. Pero al mismo tiempo, cada solución encontrada en un momento dado de la evolución, ha originado la aparición de problemas más complejos que ha sido necesario resolver creando otras especializaciones, etc. Así, frente a la necesidad de funciones especializadas, se han creado estructuras diferenciadas. Lo mismo podría formularse a la inversa : así, se han creado estructuras diferenciadas, teniendo la tarea de asegurar funciones especializadas. De esta reversibilidad en la formulación se desprende que con estructura y función, nos topamos con términos emparejados, con una dicotomía, el anverso y el reverso de la misma moneda. No se puede, en lo vivo, concebir y definir el uno sin el otro. Regresamos al concepto dialógico de Edgar Morin: hacer dialogar a los aparentemente opuestos, en lugar de oponerlos.

Todo esto, irresistiblemente, evoca la célebre frase atribuida a Still: « La estructura gobierna la función.» Este concepto se hereda directamente del pensamiento de Spencer : « Desde el enfoque holístico a los mecanismos de la fisiología, pasando por la electricidad y el magnetismo, la filosofía de Still está impregnada de alusiones a la filosofía spenceriana, haciendo hincapié en los temas preferidos por Spencer, como son la causalidad natural, o causa y efecto, la mutua dependencia de las partes, la estructura y la función, los efectos del uso y el desuso, el concepto de materia, movimiento y fuerza, así como el termino “Incognoscible”, refiriéndose a Dios.» (Trowbridge, 1999, 163.) Recalquemos, sin embargo, que aunque esta lacónica frase resume bastante acertadamente uno de los conceptos fundamentales de la osteopatía - la relación de la estructura y de la función - , no se encuentra formulada de esta forma en ninguno de los escritos publicados de Still…Por otra parte, enunciado así, el concepto resulta ambiguo, principalmente por el uso de la palabra gobierna, cuyo sentido se ha alterado considerablemente con el paso del tiempo. Esta ambigüedad ha llevado a más de un osteópata a conceder a la estructura más atención de la necesaria. Gobernar, nos dice Larousse, es dirigir con la ayuda de un timón. Mientras que, la función de un timón es la de orientar hacia una dirección, no la de empujar. Dicho de otra forma, la fuerza, la potencia motriz viene del motor, un sistema independiente del timón. En lo viviente, la estructura orienta la pulsión vital, pero la potencia proviene de la vida. Por tanto, es la vida la que debemos comprender. Para las necesidades de  nuestra “modelización”, vamos a definir estructura y función:

La estructura: en el reino de lo vivo, la estructura es una organización material destinada a orientar la pulsión no específica de la vida hacia manifestaciones específicas, como son las funciones, con el objetivo de satisfacer las necesidades particulares en relación a la supervivencia del organismo.

La función: es la pulsión vital, no específica, canalizada y dirigida por una estructura para convertirse en específica, con el objetivo de resolver uno o varios de los problemas particulares relativos a la supervivencia del organismo.